Algo pasa en la Bolsa

De verano a esta parte, algo está cambiando en el comportamiento de la Bolsa. No es algo que se observe en los índices, todo lo contrario, pues han enmascarado lo que ha pasado a nivel sectorial. Y merece la pena reflexionar acerca de las razones que hay detrás de la extraordinaria dispersión que hemos visto entre sectores en los mercados durante los últimos años.

Si nos atenemos a las series históricas, observamos que aquellos sectores conocidos como «de crecimiento» lo han hecho mejor, mucho mejor, que los considerados «de valor», tanto en Estados Unidos como en Europa. Tanto es así, que la desviación de comportamiento entre ambos estilos ha sido la mayor de la historia.

Con esta premisa, toca analizar los motivos de este fenómeno bursátil y su sostenibilidad. Probablemente podamos darle muchas vueltas, pero lo más importante de estos últimos tiempos han sido las políticas monetarias extraordinariamente laxas que hemos tenido a ambos lados del Atlántico. Y son la razón principal de todas las distorsiones que se han producido en el precio de todos los activos, desde luego en la Bolsa.

En los últimos tres meses, este movimiento ha comenzado a revertirse con el cambio del Banco Central Europeo. Los tipos en Estados Unidos, aún estando muy bajos para parámetros históricos, están en niveles más razonables. Sin embargo, en Europa no están donde deberían si tenemos en cuenta la inflación, que aún estando en niveles muy bajos no justifica los tipos actuales. Todo parece indicar que, poco a poco, el BCE está saliendo del rincón en el que le había metido el mercado.

En los últimos meses, y aunque los índices no lo transmitan, hemos visto cierta reversión en el comportamiento bursátil de los distintos sectores. Han sido precisamente los que peor lo habían hecho y que siguen estando muy baratos los que más han subido. Y en el otro lado, los sectores que estaban más caros de acuerdo con sus métricas históricas y que lo habían hecho muy bien, han empezado a comportarse peor.

Si continúa la normalización de la percepción del riesgo y la vuelta a la racionalidad por parte del BCE, este movimiento tiene mucho recorrido. El punto de partida en cuanto a la valoración de los sectores percibidos como «value» es bajísimo, por lo que el recorrido puede ser mucho. Esto tiene muchas consecuencias, no sólo en la evolución sectorial dentro de la Bolsa, sino de los propios índices. El mejor ejemplo es el peor comportamiento del mercado español durante los últimos años. Algo que no se debe a una maldición divina sino a las empresas que lo componen, pero de esto ya hablaremos en otra ocasión.

Artículo publicado en ABC.

José Ramón Iturriaga
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José Ramón Iturriaga

Gestor de los fondos de inversión Okavango Delta FI, Kalahari FI y Spanish Opportunities. También gestiona el plan de pensiones Okavango PP. Es socio de Abante Asesores y colabora habitualmente con medios de comunicación como ABC y OndaCero, entre otros.
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