Carta del Gestor | Febrero 2017

El patrón de las subidas de las bolsas en este comienzo de año es muy distinto del que hemos visto en ejercicios anteriores. La Bolsa española lidera las subidas de los mercados europeos durante las últimas semanas y los índices del Viejo Continente han registrado ganancias, mientras que los estadounidenses cerraron prácticamente planos en el mismo periodo. No constituye una muestra temporal suficiente para echar las campanas al vuelo, pero por algo se empieza. En lo que llevamos de año, el Ibex ha subido un 2,17% y el fondo, un 3,66%.

La clave, probablemente, esté en el mayor relativismo del mercado frente a los posibles desenlaces apocalípticos de los eventos –sobre todo de corte político– a los que hemos asistido en los últimos meses, y los que nos quedan… En los últimos tiempos se habían asignado probabilidades demasiado altas a los peores escenarios. Aunque es poco probable que los muchos y recientes seguidores de la filosofía de la sospecha dejen de cacarear, esta cierta complacencia ha permitido que los fundamentales recuperen el protagonismo perdido.

Por primera vez desde el final de la crisis, la economía mundial crece de forma sincronizada en todo el mundo y claramente por encima del 2%. Europa puede crecer algo más que Estados Unidos y España será una de las puntas de lanza, con una tasa de crecimiento muy cercana al 3% por tercer año consecutivo.

Estamos en unos de esos momentos, de esos pocos momentos, en los que se puede optar a rentabilidades muy altas

Tras varios años de depresión colectiva, el escenario central incluye un crecimiento algo superior de lo esperado y recuperación de precios. Dicho contexto, unido a la normalización de la percepción del riesgo político, se está traduciendo en un cambio de rumbo en las políticas monetarias que está cogiendo a muchos inversores con el pie cambiado. Los datos de actividad confirman que la recuperación se retroalimenta, a lo que hay que sumar algo más de gasolina a lo largo de los próximos meses gracias a las políticas fiscales (y no solo en Estados Unidos). Una coalición de gobierno en Alemania en la que el partido socialista tenga algo más de peso se podría traducir en algo más de flexibilidad por parte de la primera economía europea.

Lógicamente, esta recuperación se está trasladando a los resultados empresariales. A diferencia de otros años, son las empresas europeas las que mejor comportamiento relativo están teniendo. Y en concreto las españolas, en las que el apalancamiento operativo es mayor dada la magnitud de la crisis que hemos vivido en nuestro país, todavía más.

Por otro lado, la mejor percepción por parte de los analistas y la recuperación de las economías –y los mercados– emergentes en las que nuestras multinacionales tienen mayor exposición, deberían empezar a reportarles beneficios tras varios años siendo un lastre para su cotización. Una buena noticia, pues elimina una de las pegas que el inversor internacional tenía a la hora de invertir en España.

En el caso de la Bolsa española, las distorsiones en las valoraciones son tan evidentes, por lo menos en una parte de la misma, que el repunte de la actividad corporativa está siendo muy significativo, y no ha hecho nada más que empezar.

Quizá, teniendo en cuenta su peso en el índice, el sector que más repercusión va a tener será el financiero. La primera ficha del dominó ya ha caído: la fusión de Bankia y BMN es un hecho y representa el principio del fin del proceso de consolidación en la banca española. Esta tendencia irá cogiendo tracción en los próximos tiempos y, más allá de los eventuales compradores y comprados –aunque en este punto tampoco hay que ser muy sagaz para identificar a unos y otros–, el proceso redundará en una mejora de la rentabilidad del conjunto del sistema. Otro sector en el que ya hemos podido ver movimientos y en el que, lógicamente, va a haber más es el inmobiliario, donde las dinámicas positivas acelerarán el proceso. Y no parece que vaya a quedarse solo en eso: la reducción del riesgo político debería animar a los potenciales compradores.

Movimientos

No se han hecho movimientos de la cartera en lo que llevamos de año. La cartera continúa con un sesgo importante a sector financiero y empresas cíclicas en sus distintas versiones, por lo que está recogiendo muy bien el movimiento de los mercados en los últimos meses de la mano del reflation trade.

Visión de mercados

La Bolsa española –o por lo menos una parte de ella- es la clara beneficiaria de la normalización de la percepción del riesgo en la que estamos inmersos. A riesgo de sonar reiterativo, permítanme que insista: estamos en unos de esos momentos, de esos pocos momentos, en los que se puede optar a rentabilidades muy altas. Las Bolsas tienen la mala costumbre de dar el 80% de su rentabilidad en el 20% del tiempo. Yo tengo muy pocas dudas de que estamos en uno de esos momentos.

José Ramón Iturriaga

José Ramón Iturriaga

Gestor de los fondos de inversión Okavango Delta FI, Kalahari FI y Spanish Opportunities. También gestiona el plan de pensiones Okavango PP. Es socio de Abante Asesores y colabora habitualmente con medios de comunicación como ABC y OndaCero, entre otros.
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