Cómo vive un gestor las últimas caídas

El otro día, John Müller me preguntaba, a través de Twitter, cómo vivíamos los profesionales de la inversión caídas como las de las últimas semanas. La respuesta corta (la red social lo limita a 140 caracteres) fue: sacando la cabeza de la centrifugadora de las noticias del día a día y no corriendo detrás del mercado. Sin embargo, creo que una respuesta más elaborada da para un breve comentario.

Lo primero es que a mí no me gusta ver caer el fondo que gestiono. Menos cuando son caídas como la de los últimos días. Los que nos dedicamos a esto tenemos cicatrices más o menos cerradas de las últimas crisis y este tipo de movimiento nos hace llevarnos instintivamente las manos a las mismas. El argumento del que muchos tiran ahora es que la volatilidad constituye, más que nada, una oportunidad. Y es cierto, pero me consuela poco, el estómago se me sigue encogiendo.

En cualquier caso, la reacción es siempre la misma: dar un paso atrás y tratar de entender lo que está pasando y, por supuesto, no tomar ninguna decisión al calor del ruido. Y es aquí donde la experiencia en este tipo de situaciones resulta clave. No lo dejas de pasar mal, pero al menos no te dejas llevar. Este tipo de movimientos en las bolsas, y más cuando son tan violentos como los que hemos vivido, hace que te cuestiones todo. Y estar convencido de lo que se está haciendo resulta imprescindible. En mi caso, que selecciono valores –lo que los anglosajones llaman stock picking-, creo que lo tengo más fácil que otros gestores que tratan de ganar dinero en cualquier entorno de mercado.

Como yo entiendo esto es que el precio de las compañías cotizadas depende exclusivamente de: (1) los beneficios de dichas compañías en un año medio (normal) de ciclo y (2) el múltiplo que el mercado esté dispuesto a pagar por los mismos. El tiempo me ha enseñado que alto porcentaje de las circunstancias que utilizamos para justificar los movimientos de las bolsas en el corto plazo son mero ruido. Por tanto, mi trabajo precisamente es ese: identificar si hay algo que estructuralmente afecte a los beneficios de las compañías que yo sigo. Si no es así (y no suele serlo) se quedarán en argumentos que inundarán los periódicos y los programas de radio. Y cuando hay algo que me haga cambiar mi opinión pues, como creo que decía Keynes, rectifico. Porque en la gestión de activos es mucho mejor tener éxito que tener razón.

Sir John Templeton, que de esto de invertir en compañías cotizadas sabía un rato, resumía las claves del éxito en tres: comprar empresas baratas, preferiblemente empresas que no tuviera nadie (es lo que en el argot se conoce como contrarian) y tener paciencia. Y créanme, lo más difícil no es identificar estas compañías sino tener paciencia. Pero esa es la mayor virtud de un gestor: la consistencia. Nunca se fíen de un gestor con hándicap de golf bajo o que haya cambiado de caballo cruzando un río.

Además, para hacer más llevaderos estos tiempos de tribulación, tengo un remedio mucho más casero: las galletas Príncipe de chocolate. Que no son muy compatibles con alguno de los propósitos de Año Nuevo, pero cumplen su objetivo en el momento.

José Ramón Iturriaga

José Ramón Iturriaga

Gestor de los fondos de inversión Okavango Delta FI, Kalahari FI y Spanish Opportunities. También gestiona el plan de pensiones Okavango PP. Es socio de Abante Asesores y colabora habitualmente con medios de comunicación como ABC y OndaCero, entre otros.
José Ramón Iturriaga

Latest posts by José Ramón Iturriaga (see all)

7 comentarios

  1. Buenas noches Jose Ramón

    Si te consuela, te diré que en mi caso el remedio es peor aún: cigarrillos.
    Pero bueno, tienen los dias contados.

    Y cuanta razón tienes con eso de que lo dificil no es identificar una entrada en el mercado, sino tener paciencia, má que Job añadiria yo.

  2. Yo creo que si se invierte en compañias con buenos fundamentales el aumento de la volatilidad a corto plazo es mero ruido. Lo que sí hago es ante este tipo de entornos, valorar si he comprado alguna compañía con PER demasiado alto, espero a su caida, vendo con perdidas y la vuelvo a comprar. (Reducción de exposición y reestructuración del Asset Allocation).

  3. ¿Esto afectará a los beneficios de mis empresas? Efectivamente, esa es la clave.

    E incluso, en caso de que afecte… ¿será un bache o esto lo cambiará todo en el sector durante largo tiempo?

    El petróleo es más barato y China crecerá al 5% en lugar de al 7%. Que cada uno juzgue si sus empresas se ven afectadas por esto de manera objetiva y la mayoría llegaremos a conclusiones muy distintas de las que muestran los grandes titulares

  4. muchas gracias por los comentarios.
    Viene bien en los tiempos que corren reforzarnos mutuamente!
    Frente a la creencia de que los mercados pueden permanecer irracionales más tiempo que uno solvente, creo que la clave es entender el plazo de tiempo con el que se invierte.
    Y más allá de las teorías conspiranoicas de canarios en la mina que hoy corren por ahí, creo que estamos ante una de las oportunidades de nuestra vida para comprar bolsa
    un abrazo

  5. Espero que el mercado pongo nos ponga a dieta pronto de nuevo ;)….Las últimas veces -2001, 2008- que hubo un MA crossover, las caídas fueron del 43% y 54%, en cuestión de 698 y 432 días….si se pudiera inferir algo de esto y además lo tratáramos como una progresión que se mantiene…. eso es una caída del 65% en 263 días (finales de septiembre de 2016)…..¿No sería esto positivo también?

  6. Buenas tardes Luis,
    no sé que decirte. Creo que si vamos a ver M&A crossover. Y creo además que las acciones españolas son claros objetivos por el relativo de valoración. con respecto a inferir comportamientos futuros por el pasado, no tengo ni idea.
    un abrazo

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.