Los fondos de inversión ETFs

En los últimos tiempos se ha puesto muy de moda invertir en estos instrumentos financieros, conocidos por sus siglas en inglés como ETFs. Replican el comportamiento de casi todas las bolsas del mundo, de la renta fija, de las materias primas y prácticamente de cualquier otro activo que disponga de un índice que refleje su comportamiento.

Llevan funcionando mucho tiempo, pero en los últimos ejercicios la entrada de patrimonio ha sido enorme, sobre todo en los de renta variable. Tras este movimiento se encuentra la idea, tan extendida últimamente, de que no es posible batir a los índices bursátiles mediante la gestión activa y que, puestos a invertir en acciones, mejor hacerlo a través de ETFs ya que además resultan más baratos.

Si analizamos el comportamiento de los distintos fondos de inversión internacionales a largo plazo, todo lleva a pensar que se trata de una apreciación excesiva, por cuanto se comprueba que hay un número razonable de ellos, en especial de firmas independientes, que han batido de forma sistemática a sus referencias. En determinados mercados es más sencillo y en otros algo más complicado, pero el axioma de que los ETFs lo hagan mejor no se cumple de modo necesario e invariable. De hecho, bien mirado, son precisamente estos vehículos los que no baten a su benchmark en ningún caso.

En la Bolsa española existe la misma sensación. Hay reconocidos estudios que, año tras año, demuestran esa misma tesis sobre la gestión. Sin embargo, cabe abrigar dudas acerca de si en ellos se refleja la realidad de nuestra industria de la inversión, en particular a la bancarización y la distribución de productos financieros. Hace no tanto el mercado lo copaban fondos bancarios promovidos como fuente de comisiones, lo que no ayudó mucho a la gestión en España, empañando cualquiera análisis histórico de resultados. En los últimos diez o quince años han surgido bastantes proyectos independientes que, a la luz de los resultados, demuestran que el índice español no es difícil de batir, y, por tanto, los ETFs tampoco.

Artículo publicado en ABC.

José Ramón Iturriaga
Sígueme
Últimas entradas de José Ramón Iturriaga (ver todo)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.