La cota de los 10.000 puntos

La semana pasada, el Ibex35 tocó los 10.000 puntos y lo más sorprendente es que fue noticia. Que el regreso del índice a esos niveles abra los diarios económicos es un claro indicador de lo vapuleada que está la renta variable española. Echando la vista atrás, la primera vez que superó ese nivel fue en los inicios de 1998. Así, si nos atenemos a los números, se podría llegar a la conclusión de que la Bolsa lleva treinta años perdidos o, si se prefiere, que estamos todavía un 60% por debajo de los máximos de 2007. Sin embargo, eso supondría caer en el error de que los números siempre dicen la verdad.

No hay lecturas concluyentes y solo nos queda tratar de entender qué hay detrás de este comportamiento para extraer alguna enseñanza. Desde el final de los años noventa hasta 2008 solo la composición sectorial del índice explica su comportamiento. Y a partir de entonces también. El mayor peso de determinados sectores, sobre todo de Telefónica y los bancos, explican este movimiento para bien y para mal. En 1999, la fuerte subida de ese año sólo tuvo un motivo: Telefónica prácticamente dobló en precio. Quien no tuviera la compañía de telecomunicaciones en cartera se quedó con un palmo de narices.

Con este contexto, las relaciones de causalidad que se establecen a diario para justificar los movimientos de los índices están muy bien para completar crónicas periodísticas, pero no van al fondo del asunto.

Mirando hacia adelante, es precisamente el peso que todavía tienen estos sectores lo que pueden hacer que la Bolsa española vuelva a destacar. Las valoraciones tanto de Telefónica como de los bancos son extremas. Para no entrar en debates sobre sus beneficios, me quedo con lo que nos pagan por dividendo, que no deja margen a la interpretación, sobre todo si tenemos en cuenta que los bancos están lejos de un año normal de beneficios. Y no sólo están baratos, sino que hay razones para pensar que deberían dejar de estarlo. Por el lado de Telefónica, el nuevo plan estratégico va en la dirección correcta y ya no tienen ni más alternativas ni más excusas. Y los vientos en el sector bancario están empezando a cambiar.

No nos llamemos a engaño si la Bolsa española vuelve a destacar, ya sabemos la razón.

Artículo publicado en ABC.

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José Ramón Iturriaga

Gestor de los fondos de inversión Okavango Delta FI, Kalahari FI y Spanish Opportunities. También gestiona el plan de pensiones Okavango PP. Es socio de Abante Asesores y colabora habitualmente con medios de comunicación como ABC y OndaCero, entre otros.
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