La reforma intocable

Hace unos días, el Secretario de Estado de la Seguridad Social reconoció que el Gobierno socialista de hace unos años fue responsable en gran medida de que se destruyeran tantos puestos de trabajo. Un ejercicio de autocrítica al que estamos poco habituados y del que podemos sacar muchas enseñanzas.

La principal es que resulta muy recomendable aprender de los errores. Y en lo que se refiere al mercado laboral, que es lo que toca en este caso, las políticas hay que medirlas por sus resultados y no por sus intenciones. Quizá lo vivido en España durante estos últimos años constituya un ejemplo muy valioso.

Las siempre bienintencionadas políticas económicas del presidente Zapatero no resolvieron nada, sino que en muchos casos fueron del todo contraproducentes. Su programa económico se resumía en una ocurrencia, la salida social de la crisis. Y desde luego que hubo crisis –aunque a algunos les costó reconocerlo entonces– y su salida no fue en absoluto social. Por eso las palabras de Octavio Granado, aunque seguro que no pretendía emplearlas en este sentido, sirven para recordar que una cosa es lo que se persigue y otra muy distinta la que se consigue.

La reforma laboral que salió adelante durante el Gobierno del Partido Popular fue una contrapartida del rescate del sistema financiero español, así que el mérito tampoco en este caso es de ningún político español. Hoy no quedan dudas de que dicha reforma ha sido un éxito y se ha logrado flexibilizar el mercado laboral español, lo que se ha traducido en mayor creación de empleo. Tan es así que el Gobierno de Sánchez ha renunciado a echarla por tierra, cuando era la principal medida de su programa económico hace algo más de un año.

Las palabras del Secretario de Estado constituyen una excepción en el panorama político del momento. Sería muy positivo para España que se aplicaran sus enseñanzas, perseverar en el camino de la reforma laboral que nos impuso Bruselas y avanzar en la liberalización. Sin embargo, aunque el Gobierno actual toque la reforma laboral, seguramente tampoco vaya mucho más allá en esta reflexión. No hay que pedir peras al olmo.

Artículo publicado en ABC.

José Ramón Iturriaga
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José Ramón Iturriaga

Gestor de los fondos de inversión Okavango Delta FI, Kalahari FI y Spanish Opportunities. También gestiona el plan de pensiones Okavango PP. Es socio de Abante Asesores y colabora habitualmente con medios de comunicación como ABC y OndaCero, entre otros.
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