Reino Unido, otro Parlamento colgado

Parece ser el signo de los tiempos: cámaras legislativas sin mayorías claras. En el caso inglés, quizá la sorpresa ha sido mayor porque las expectativas eran otras. Hay que destacar que la primera lectura de los mercados ha sido de total normalidad, lo que en cierta medida certifica que los riesgos políticos en las circunstancias actuales están amortizados. El resultado no es el que se esperaba y su lectura en un principio no resulta clara, pero eso no quiere decir que necesariamente represente algo malo. Los mercados, como no puede ser de otra manera, avanzan por la curva de la experiencia. A otro perro con ese hueso.

En lo que respecta exclusivamente al brexit, la asignatura más importante que tienen los ingleses en los próximos años, una lectura podría ser la siguiente. Teniendo en cuenta el planteamiento electoral que May puso encima de la mesa, en el que buscaba refuerzos para una estrategia dura en la negociación, el resultado incrementa las posibilidades de una salida blanda frente a las expectativas vigentes antes de los comicios (hard brexit).

En términos puramente económicos, eso es bueno para todos, pero especialmente para la Unión Europea, que ahora se encuentra en mejores condiciones de negociación. Esto permitirá reforzar los argumentos europeos frente a los británicos y, sobre todo, las bondades del proyecto comunitario una vez que las demandas inglesas iniciales queden muy descafeinadas.

En cualquier caso, la economía británica y sus activos lo deberían hacer peor que los del resto de Europa por la incertidumbre acerca de la foto final del proceso.

Artículo publicado en ABC.

José Ramón Iturriaga
Últimas entradas de José Ramón Iturriaga (ver todo)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.