Subvención encubierta

El Banco Central Europeo está muy satisfecho con los resultados de su política monetaria. Y no es para menos. Sólo el hecho de que hoy continuemos pagando en euros es la mejor medida de su éxito. Han hecho lo que tenían que hacer y desde luego ha sido suficiente. Y la razón principal por la que seguimos usando la moneda única, tras demasiados años de crisis de confianza, no es que se haya metido en vereda a Tsipras o Salvini –que también–, sino que como consecuencia de las medidas extraordinarias que adoptó la máxima autoridad monetaria europea permitieron que los países miembros pagaran una cifra ridícula por su deuda, lo que les ha permitido embridar sus déficits públicos.

Sirva como ejemplo España. El tipo medio que se paga hoy por la deuda pública, que ya alcanza niveles cercanos al 100% del PIB, es inferior al 3%, lo que probablemente son mínimos históricos. España renueva cada año una sexta parte de la deuda total –en torno a unos 200.000 millones de deuda al año– y el interés que paga por esas renovaciones últimamente está cerca del 0%, lo que tiene un efecto directo en el déficit público. Si, por ejemplo, el tipo de interés medio fuera el de hace unos años, el coste de la deuda renovada ascendería a unos miles de millones más, lo que llevaría a que el déficit se desbocara.

Ayudar a los Estados miembros a controlar sus cuentas públicas ha sido el fin último no confesado de las excepcionales medidas del Banco Central Europeo. Y lo han conseguido. Hoy no sólo los déficits están controlados, sino que las deudas, aunque todavía altas, empiezan a reducirse en términos de PIB. Y esta es la razón por la que el BCE empieza a pensar en salir del rincón en el que se ha metido.

Son conscientes de que los inconvenientes de mantener esta política son mayores que sus beneficios y, sobre todo, han conseguido lo que pretendían a pesar de estar completamente al margen de su mandato de controlar los precios. Han hecho muy bien en saltarse su mandato pero no podían confesar. Ahora toca salir del rincón y el plan estratégico que han presentado puede ser una buena coartada.

Artículo publicado en ABC.

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José Ramón Iturriaga

Gestor de los fondos de inversión Okavango Delta FI, Kalahari FI y Spanish Opportunities. También gestiona el plan de pensiones Okavango PP. Es socio de Abante Asesores y colabora habitualmente con medios de comunicación como ABC y OndaCero, entre otros.
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