Tampoco serán las materias primas

El precio de las materias primas los marca la oferta y la evolución del dólar. A diferencia de la creencia generalizada de que los movimientos en el precio de las mismas los marca la demanda, ésta es bastante rígida respecto al ciclo, siendo la oferta el origen de los grandes vaivenes en el mercado. Por otra parte, el hecho de que las materias primas estén denominadas en dólares hace que tengan una correlación inversa con la divisa norteamericana: a mayor fortaleza del dólar menor precio. Si analizan la serie histórica de precios en divisa constante sin el efecto dólar, observarán que la volatilidad es mucho menor.

16-noviembre-eqed-jriturriaga-jose-ramon-iturriagaPor tanto, el cacareado crash de las materias primas no es sino consecuencia de la fuerte apreciación del dólar en estos últimos tiempos. No está anticipando, ni mucho menos, el fin del mundo. En el caso del petróleo, como ya hemos analizado en otras ocasiones, sí se ha producido un cambio doble en el lado de la oferta. Primero, la nueva producción que ha entrado en funcionamiento en Estados Unidos durante los últimos años, convirtió a la primera economía del mundo –e importador crudo– en un país exportador de petróleo. Y segundo, Arabia Saudí, como principal productor mundial y a diferencia de ocasiones anteriores, decidió no reducir la producción para alterar la oferta y empujar los precios al alza. Este nuevo enfoque saudí sí representa un cambio estructural que probablemente se traduzca en precios bajos del petróleo a largo plazo.

En cualquier caso, las materias primas no son un activo financiero. No pagan dividendo ni cupones. Invertir en materias primas es una actividad puramente especulativa. No tienen sentido financiero y tratar de anticipar los cambios por el lado de la oferta, que son los que marcan el precio, no resulta nada fácil. Además, tanto el precio del oro como el de la chatarra, suben a largo plazo como consecuencia de la inflación.

Artículo publicado en ABC.

José Ramón Iturriaga
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